Júpiter e Ío fotografiados por la sonda New Horizons
Ío, en primer plano, está capturado usando luz visible, y se puede ver una columna de gas que sale de su volcán Tvasthar en su parte superior en esta imagen; la imagen de Júpiter, detrás, está tomada en tres bandas de infrarrojos, lo que hace que la Gran Macha Roja parezca blanca.
Sección de mapas de la Biblioteca Digital Hispánica
La recientemente estrenada Biblioteca Digital Hispánica cuenta con una sección de mapas antiguos, centrada sobre todo en cartografía de España y europea de los siglos XVIII y XIX:

Explosiva demanda de vivienda en Liberia
Contrario a lo que ocurre en las zonas costeras, donde la construcción de lujosos condominios, casas de descanso y hoteles no cesa un instante, la oferta habitacional para los trabajadores nacionales es cada día más limitada.
Hoy, el caso más dramático es Liberia, donde encontrar un lote para construir o comprar una casa es casi una misión imposible.
Para Carlos Marín, alcalde de Liberia, el problema es que hay poca tierra disponible y quienes aún poseen terreno prefieren venderlo a extranjeros o conservarlo hasta lograr un mejor precio.
“La inversión extranjera disparó los precios y hoy día no hay tierra para los liberianos”, dijo Marín.
La escasa oferta de viviendas en Liberia afecta principalmente a profesionales como abogados, arquitectos, administradores e ingenieros que las empresas desarrolladoras han llevado debido a la falta de personal calificado en la zona.
Incluso, entrenadores y jugadores de fútbol no escapan a las peripecias de recorrer las calles en busca de una casa donde instalarse.
En esta ciudad, las pocas viviendas disponibles se alquilan o se venden a precios que duplican el monto de lo que se paga en San José.
Juan Carlos Arrubla, preparador físico del equipo Liberia Mía, contó que en San José pagaba $800 (¢400.000) al mes por un apartamento de dos pisos al final del bulevar en Rohrmorser. El inmueble, dijo, estaba totalmente equipado, tenía seguridad las 24 horas y todos los servicios públicos incluidos.
Mientras, en Liberia un apartamento sin muebles, a la orilla de calle y sin seguridad, cuesta entre $400 (¢200.000) y $600 (¢300.000).
Para el director ejecutivo de la Cámara de la Construcción, Randall Murillo, como la demanda es mayor que la oferta, los propietarios se aprovechan para especular.
“Con lo que uno alquila una casita en Liberia, en San José puede pagar un penthouse”, dijo.
Murillo agregó que la Cámara está realizando un estudio para determinar cuál es el faltante real de casas en Liberia, Carrillo, Santa Cruz y el Gran Área Metropolitana. Los resultados de ese análisis estarán listos en mes y medio.
De lujo. Si alquilar en Liberia cuesta un ojo de la cara, adquirir una vivienda es casi inalcanzable.
Una casa con unos 260 metros de construcción, en un residencial con entrada privada y zonas verdes, cuesta $250.000 (¢125.000.000). Hace tres años, el valor de esa vivienda era de unos $100.000.
“En cierto momento pensé comprar en Liberia y vivir allí, pero los precios están tirados por las nubes sin ninguna razón”, comentó Róger Vlasos, corredor de bienes de Century 21 en Playas del Coco.
Por su parte, Herber Wolf, gerente general del Grupo La Constancia, opinó que los precios se han disparado por la alta demanda.
Esta empresa construye el primer proyecto de vivienda para clase media en Liberia.
La primera etapa consta de cuatro torres de 168 apartamentos cada una, y un área comercial.
Un apartamento con un área de construcción de 95 metros cuadrados, dos habitaciones, dos baños, sala comedor, área de pilas y cocina, cuesta unos $110.000 (¢55 millones). Tal es la demanda que los primeros 336 condominios se vendieron mucho antes de estar listos, aseguró Wolf.
Ambiente: la mayor preocupación
La conservación de los recursos naturales de la zona de los canales es la mayor preocupación cuando se buscan soluciones al problema de la finca de Japdeva.
El temor es que, al identificar a los legítimos poseedores (personas sin títulos de propiedad), se cuelen oportunistas con el fin de comerciar después estas tierras de alto valor.
A eso se refiere el presidente ejecutivo de Japdeva, Walter Robinson, cuando habla de que hay muchos intereses.
“Estamos hablando del valor infinito de estas tierras, las riquezas de estas tierras al lado de los canales”, comentó.
También Rafael Madrigal, legislador del Partido Acción Ciudadana por el cantón de Pococí, hace la advertencia: “El problema son los excesos, se ve como si se estuviera abriendo un cofre y todo el mundo quisiera echar mano de él”.
Para los diputados Jorge Méndez y Ovidio Agüero, liberacionista y libertario, respectivamente, la debida entrega de títulos es un asunto de interés social.
Ambos defienden el proyecto de ley que se tramita en el Congreso para promover la titulación en la zona. Para ellos, el plan no afecta la protección de las recursos.
Por su parte, Asdrúbal Cambronero, uno de los líderes de las organizaciones comunales, afirma que la protección de los recursos la garantizan cerca de 20 organizaciones no gubernamentales que, con ese fin, trabajan en la zona.
